Decreto 22/2026, de 23 de marzo, por el que se declara bien de interés cultural, con la categoría de conjunto histórico, el Conjunto patrimonial de La Quinta de la Fundación Selgas-Fagalde en El Pito, concejo de Cudillero.
Annex I
Memoria descriptiva El conjunto patrimonial creado y reunido por los Selgas en El Pito (Cudillero), ahora titularidad de la Fundación Selgas-Fagalde, está formado por el destacado conjunto arquitectónico así como por las colecciones artísticas y elementos documentales y bibliográficos vinculados. Relación de bienes inmuebles que forman parte del conjunto
1. Palacete.
2. Jardines y edificaciones auxiliares:
2.1 Jardín Francés.
2.2 Jardín Italiano.
2.3 Jardín Inglés.
2.4 Invernadero Victoriano.
2.5 Invernadero auxiliar 1.
2.5 Invernadero auxiliar 2.
2.6 Pabellón de Invitados.
2.7 Casa de Caseros.
2.8 La Granja.
2.9 Antiguo Pabellón de Tapices.
2.10 Pabellón.
2.11 Entrada Sur.
2.12 Entrada Oeste.
2.13 Mirador Chinesco.
2.14 Templete y Gruta.
2.15 Panera, Cuadras y acceso visitas.
3. Pabellón de Tapices.
4. Iglesia-Panteón de Jesús Nazareno y Sacristía.
5. Casa Rectoral.
6. Escuelas.
Como breve reseña descriptiva, extracto de la documentación contenida en el expediente para la declaración del conjunto patrimonial como Bien de Interés Cultural se anota lo siguiente: El palacete, situado en el barrio de El Pito, Cudillero, fue construido en la segunda mitad del siglo XIX, bajo inspiración clasicista francesa. Esta mansión fue proyectada por Fortunato de Selgas (1839-1921), uno de los primeros estudiosos del arte prerrománico asturiano, y el arquitecto Vicente Lampérez. Los trabajos de construcción y decoración fueron dirigidos por el propio don Fortunato, entre las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XIX. El palacio, situado en el centro de una amplia explanada inserta en una amplia finca y rodado por invernaderos, caballerizas, cocheras y otras dependencias, es un edificio de planta rectangular de dos cuerpos más ático y buhardilla. La fachada principal, a la que se accede por una larga avenida ajardinada de reminiscencias versallescas, enmarcada con estatuas clasicistas y fuentes, aparece realzada por una escalinata monumental de cantería. Posee vanos de medio punto en el piso inferior, siendo los del superior adintelados y rematados en frontón curvo, y puede considerarse aún dentro de pautas bastante fieles al neoclasicismo. La fachada posterior también se articula en tres cuerpos, antecediéndola otra escalera en piedra. La decoración exterior tiene reminiscencias de villa italiana y en el interior se hallan varios salones decorados con suntuosidad en distintos estilos franceses. Asimismo acoge una gran colección de objetos artísticos de valor recogidos en los frecuentes viajes de los propietarios por Europa, además de una importante colección de elevado valor museístico en la que se integraron obras de Tiziano, El Greco, Goya, joyas, tapices, etc. El palacete, con anterioridad vivienda de la familia Selgas, tiene cuatro alturas: Semisótano, dos plantas nobles y otra de menor altura bajo la cubierta. El semisótano era la zona de servicio y albergaba la cocina, las despensas, el obrador y planchador. En la primera planta noble están las habitaciones con función representativa, es decir, acogen las relaciones sociales y los momentos festivos y más importantes de la vida familiar. El vestíbulo da paso a los diferentes salones comunicados entre sí: el comedor, la sala de juego o sala Luis XIII, el salón de baile o sala Luis XVI y la sala Luis XV (así denominadas por la decoración imperante en cada una de ellas) desde la que se acceso a la biblioteca que vuelve a comunicar con el vestíbulo, cerrando el circuito. La segunda planta noble es la zona privada y donde están las alcobas principales con sus dependencias anejas, tocadores y vestidores, con vistas a los jardines. A ellas se suma la sala Norte, habitación destinada a la reunión familiar. La tercera planta se habilitó con habitaciones sencillas para la vida cotidiana de los descendientes de la familia Selgas. El vestíbulo de entrada está decorado con minuciosas tallas de madera, y en sus paredes tiene cuadros de indudable valor, entre los que destaca un retrato de Carlos II pintado por J. Carreño Miranda. Junto a él se hallan otros asimismo destacables, como las escenas pintadas por el flamenco Snayers que representan la toma del Castillo D’Abois y el Sitio de Cambray en la Guerra de los Treinta Años. En el comedor, cubierto con techo de artesonado en madera de castaño, réplica del que hubo en el Archivo General de Alcalá de Henares, destaca la colección de muebles de estilo neorrenacentista. Las paredes se decoran con lienzos de escuela barroca italiana y destaca un tapiz con escena mitológica, posiblemente de escuela francesa de mediados del siglo XVII. El salón Luis XIII, decorado conforme a dicho estilo, muestra techo pintado por C. Plasencia y gran chimenea reproduciendo la tumba de Lorenzo de Medici. Acoge cuadros de Rubens, Luca Giordano y taller de Van-Dick. Asimismo se hallan otras piezas destacables, como la sillería acorde al estilo Luis XIII y un bargueño de concha del s. XVII. El salón de baile o sala Luis XVI es la más amplia del palacete, concebida como réplica del Petit Trianon del palacio de Versalles. Destacan en ella: el techo pintado de Domínguez representando el medallón central una alegoría de la música, y los laterales de la primavera y otoño; las paredes doradas con oro fino, el pavimento de parqué en maderas de colores representando flores y estrellas, la sillería de talla dorada y tapicería de la casa Aubusson así como los jarrones de porcelana de Sèvres. La sala Luis XV es un claro ejemplo de este estilo rococó. El techo pintado por Domínguez representa una alegoría de la aurora, con profusión de adornos en oro fino. Entre las obras presentes en ella destaca el Retrato del General Ricardos, pintado por Goya en 1794, otros de la época sin firma. La pareja de canapés y sillones procede de las manufacturas de Aubusson y el reloj de repisa de la prestigiosa Casa Gobín de París, es un magnífico ejemplo del historicismo rococó de los relojes franceses decimonónicos. Diversas porcelanas completan la decoración. La biblioteca se cubre con artesonado de madera, réplica del que cubrió las salas del Archivo General de Alcalá de Henares. En cuanto a obra pictórica, además de otros, destacan los lienzos dispuestos sobre las tres librerías, atribuidos a Luca Giordano. Asimismo, cabe mención especial a la pieza más destacable vinculada a esta estancia: la Anunciación de la Virgen, de El Greco, declarada BIC con carácter individual (Decreto 76/2024, de 29 de noviembre, por el que se declara Bien de Interés Cultural la obra atribuida a El Greco «La Anunciación de la Virgen», también identificada como «La Asunción de la Virgen» e «Inmaculada Concepción», propiedad de la Fundación Selgas-Fagalde y vinculada a La Quinta sita en El Pitu, concejo de Cudillero, publicado en el BOPA de 16 de diciembre de 2024). La escalera de subida al segundo piso muestra sus paredes revestidas con tapices, destacando dos escenas de la vida de Noé. Asimismo una colorista vidriera decora el muro principal y otros elementos, como una crátera neorrenacentista de manufactura española, o un imari japonés completan el conjunto. En la segunda planta destaca por su dimensión la sala Norte, decorada en estilo Luis XVI. De la obra pictórica que exhiben sus paredes destacan dos obras de J. Courtois. Junto a ellas el mobiliario, las vitrinas que alojan una buena muestra de porcelana de Sajonia, los espejos antiguos y otras piezas decorativas, crearon el ambiente de reunión de la familia. En esta misma planta, las diferentes alcobas muestran asimismo una exquisita decoración de la que forman diferentes obras: – Alcoba Pompeyana: Decoración de estilo pompeyano. En la obra pictórica destaca La adoración de Reyes Magos, T. van Loo. Junto a ella cuadros de la colección de escenas de la Vida de San Bruno, realizados por V. Carducho. Entre el mobiliario destacan dos arquimesas de concha con aplicaciones de bronce, de estilo barroco español. – Alcoba La Noche: Nominada así por el motivo alegórico que decora su techo pintado por Plasencia representando La Noche. Cama y mobiliario de la época. Colección de porcelana. Entre la obra pictórica, cuadro de Brueghel el Joven, así como una tabla hispano-flamenca del siglo XV. – Alcoba de estilo Luis XVI, con techo pintado por Plasencia representando a Psiquis. Mobiliario correspondiente a dicho estilo, resultando llamativa la ornamentación de la cama, con un baldaquino y cortinas firmadas por el bordador de la Casa Real a fines del siglo XVIII. Destacable asimismo el tocador, lavabo y el armario, con delicado trabajo de taracea. Completan la decoración porcelanas de Sajonia, Desde y Japón, una lámpara de Sajonia y varios cuadros entre los que destaca la Alegoría de la justicia y la paz del italiano C. Giaquinto, boceto para el definitivo expuesto en el Museo del Prado. – Alcoba Leones, llamada así por la frecuente de este motivo decorativo, como en la gran cama de nogal tallado con cuatro columnas rematadas por leones de bronce en actitud de abrazar el escudo en el que hay grabadas las iniciales E.S. Aloja esta alcoba una destacada colección pictórica, entre la que se encuentran obras de la escuela flamenca y de la francesa. – Alcoba Angelitos, denominación debida a la decoración del techo con angelotes en altorrelieve que parecen sujetar la lámpara principal. Entre el mobiliario destaca una cómoda de estilo Regencia. Entre las obras pictóricas, dos cuadros de Antolínez Sarabia y bocetos de Carducho. Completan la decoración piezas de porcelana, entre ellas grandes jarrones de Sajonia. El tercer piso, más sencillo que el principal, contiene igualmente varias obras de innegable valor. Los Jardines responden a una tipología muy escasa en España; jardín privado, complemento de una residencia de campo en una zona rural. A grandes rasgos, los jardines de La Quinta, en los que se distribuyen diferentes edificaciones auxiliares, alternan el estilo francés del siglo XVIII, cuyo paradigma son los jardines de Versalles, en la zona sur de La Quinta; un historicismo en la zona norte que recuerda las villas italianas de la Edad Moderna; y en la zona este, una libertad de formas que se impuso en el jardín romántico inglés de la segunda mitad del siglo XIX. El acceso a la finca se realiza por dos grandes portadas de estilo neoclásico. La del lado oeste recuerda un arco de triunfo, aparece articulada por pilastras e incluye relieves de carácter clasicista; la del lado sur, es una entrada en hemiciclo en dos pilares rectangulares con pilastras fajadas rematadas en felinos alados afrontados enmarcando la verja de hierro. Cercano al palacio, en uno de los extremos del jardín italiano, se encuentra el denominado Pabellón de los Tapices. Fue diseñado en concordancia con el palacete. Es de planta rectangular y una sola altura, realizándose el acceso a través de una amplia escalinata. La fachada está dividida en tres calles con la central ligeramente adelantada y estructurada con tres arcos de medio punto separados por pilastras lisas con basa y capitel de importa. Guarda una importante colección de tapices flamencos de los siglos XVI y XVII, casullas antiguas de varias épocas y tallas de madera originales de Narciso Tomé y del taller de Pedro Rodán. Al otro lado de la carretera se levanta la iglesia-panteón de Jesús Nazareno. Situada extramuros de La Quinta fue concebida como panteón donde reposasen los restos de los miembros de la familia Selgas e inaugurada en 1905. El conjunto se compone de la iglesia, sacristía y casa rectoral (posteriormente cuartel de la Guardia Civil), destacando por su estilo ecléctico que incorpora formas procedentes de la arquitectura medieval y renacentista. En la cripta del templo se conserva el ara visigoda que perteneció a la iglesia prerrománica de Santianes de Pravia, descubierto por Fortunato de Selgas. La Fundación Benéfico-Docente Escuelas Selgas, más conocida como Escuelas Selgas, se localiza al lado de La Quinta. La edificación, levantada entre 1910-1914, se concibió como centro escolar moderno y gratuito destinado a los niños y niñas de las localidades cercanas. Para su orientación se tuvieron en cuenta las condiciones climatológicas de Asturias, así la fachada principal está orientada hacia el sudoeste, resguardando el edificio del vierto del norte; mientras que las aulas quedan orientadas en las direcciones más propicias para la iluminación y ventilación natural. Tiene planta en forma de T, muy difundida en la arquitectura escolar francesa. Ante las escuelas se emplaza el monumento conmemorativo a los fundadores, obra del escultor Víctor Hevia en 1929. Todas estas construcciones constituyen un destacado conjunto arquitectónico, de los más destacados de Asturias dentro de un estilo ecléctico historicista aunque con pautas bastante fieles al neoclasicismo. Buena parte de las mismas se hallan integradas en una única parcela, conocida como La Quinta, caracterizada no solo por la presencia de dichos elementos construidos sino por la extensión y calidad de sus jardines históricos. El valor de estos jardines fue ya reconocido mediante su inclusión en el Inventario de Patrimonio Cultural de Asturias mediante Resolución de 21 de enero de 2016, de la Consejería de Educación y Cultura, por la que se incluye en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias una selección de 16 jardines históricos de Asturias (publicada en el BOPA de 16 de febrero de 2016). Asimismo las Escuelas Selgas se hallan incluidas en dicho Inventario, en este caso mediante Resolución de 16 de febrero de 2015, de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, por la que se incluye en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias una selección de 120 escuelas de interés patrimonial existentes en Asturias (publicada en el BOPA de 16 de marzo de 2015).